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Un chimpancé junto al árbol y en la universidad.



Y este cuerpo se alimenta de nueces.
Ellas ven chimpancés en la tele y yo pongo tonterías aquí porque todos tenemos espacio en el mundo virtual, acá no hay sobrepoblación y podemos escupir lo que queramos aunque esté podrido. La sobrepoblación que nos está acabando.
Acabo de escuchar que un chimpancé es capaz de entender el lenguaje humano y hasta de ir a la universidad y obtener el título con mayor rapidez y eficacia que un ser humano promedio. Y eso no me sorprende, no me sorprende que un chimpancé tenga la capacidad de resolver un problema matemático a pesar de que tenga el cerebro del tamaño de una nuez.
Escucho su voz en una grabación y me desespero. Me desespero porque mi pensamiento invierte en cosas que le son ajenas y lejanas.
Y bueno yo apoyo en esto a Salvador Elizondo: "nada nos obliga a convertir nuestra vida interior en mala prosa". Lo apoyo pero lo ignoro. Me tatuaré toda la mala prosa que he leído en la espalda y con letras muy diminutas. Bueno, mejor no. Mejor no me tatuó nada y menos eso.
Y sigo pensando en la mala inversión de mi tiempo. Y sigo pensando que cuando me dan vacaciones me las tomo muy en serio.
Hoy me deprimí al ver clavadistas, lobos marinos y delfines en donde no deben de estar. Hoy me deprimí nomás de ver tanta gente.
Lo más viejo que tiene mi caja de recuerdos es una carta de 1999. Y escribo desde la casa de todos que no es tan fría como la casa de dos en los cerros y en los callejones. Pero bueno yo digo, que falta poco para regresar a la casa de dos en los cerros y en los callejones. De todos modos nunca falto a la casa de todos.
¿cuántas palabras se borrarán al día?
¿cuántas palabras se escribirán al día?
¿cuántas veces me he preguntado la función de la partícula "se" en español?
Ya no le hablaré más. Jamás recortaré hombres sin cabello de las revistas.
Siempre escucharé la misma canción los últimos dos días del mes.
Y luego leo unas palabras que me sacan tentáculos de la nariz:

Repetición gratuita.

Ocurre al revés:
la mesa triangular, desvencijada,
lejos de la sesión espiritista.

De cara a la pared.

Tú empiezas a resultar incómodo,
aburrido. No te subas en ella.

Te
caerías.
(Ángel Ortuño)