Segundo mes del año 2013, casi termina. Apenas retomo este espacio de escritura absurda que tengo desde el 2007. 2013 un número impar que comenzamos con una amenaza mental, una grande. Que empezamos también con la lectura de Hierba Roja de Boris Vian. Cerrando por fin un ciclo,uno que costó bastante tiempo. Abriendo y tratando de cerrar otro, luego luego. Empezando Viaje al fin de la noche de Céline y leyendo Putas Asesinas de Bolaño. También con la adquisición de mi primer libro de Enrique Vila-Matas, Doctor Pasavento. La compra de películas de Woody Allen para ir armando mi colección y también la adquisición de tres películas de Wim Wenders. El inicio de un trabajo junto con el inicio de uno nuevo que llevará a un retorno. Un retorno extraño. La adicción a escuhar poemas en audio en las voces de los propios autores. Y el descubrimiento de Bola de nieve, al que no he dejado de escuchar, una y otra vez repitiendo canciones. ¿En qué me estoy convirtiendo? en un charco dentro de otro charco yo creo.
Veinte años atrás.
Segundo mes del año 2013, casi termina. Apenas retomo este espacio de escritura absurda que tengo desde el 2007. 2013 un número impar que comenzamos con una amenaza mental, una grande. Que empezamos también con la lectura de Hierba Roja de Boris Vian. Cerrando por fin un ciclo,uno que costó bastante tiempo. Abriendo y tratando de cerrar otro, luego luego. Empezando Viaje al fin de la noche de Céline y leyendo Putas Asesinas de Bolaño. También con la adquisición de mi primer libro de Enrique Vila-Matas, Doctor Pasavento. La compra de películas de Woody Allen para ir armando mi colección y también la adquisición de tres películas de Wim Wenders. El inicio de un trabajo junto con el inicio de uno nuevo que llevará a un retorno. Un retorno extraño. La adicción a escuhar poemas en audio en las voces de los propios autores. Y el descubrimiento de Bola de nieve, al que no he dejado de escuchar, una y otra vez repitiendo canciones. ¿En qué me estoy convirtiendo? en un charco dentro de otro charco yo creo.
El fotógrafo de cadáveres.
En la Revista Alternativas de Octubre dedicada a la muerte, se publicó un artículo que escribí sobre uno de mis fotógrafos preferidos: Enrique Metinides. Dejo aquí el texto. La fotografía desempeña una función de testimonio, de documento que informa y registra un hecho específico. A lo largo de la historia, el trabajo en la fotografía periodística se ha desempeñado en mostrar imágenes de conflictos políticos y desastres naturales. La cámara se convierte en un elemento indispensable para registrar hechos de gran impacto en la historia de la humanidad, de eventos que no son parte de lo cotidiano pues marcan a la historia y trascienden: las guerras, los movimientos sociales, las catástrofes producidas por la naturaleza, etc. El trabajo fotográfico de Enrique Metinides reside en el periodismo, sus composiciones fotográficas son vinculadas con el cine negro, captan el instante preciso de la muerte y la muestran en su apogeo en distintos escenarios como incendios, suicidios, accidentes automovilísticos, aéreos, choques, atropellamientos y rescates de montaña. Susan Sontag menciona que “una fotografía pasa por la prueba incontrovertible de que sucedió algo determinado”, ¿puede existir algo más determinado que la muerte? Precisamente es lo que Metinides retrata en su trabajo fotográfico, la determinación en su máximo esplendor. Enrique Metinides también conocido como “el niño”, nació en la Ciudad de México en el año de 1934, sus fotografías además de vincularse con el periodismo también son consideradas obras de arte por su composición, su línea temática y el impacto social y político que éstas tienen. Su trabajo como fotógrafo lo inició desde que era niño (razón de su pseudónimo) ya que laboraba inicialmente como ayudante de un fotógrafo de periodismo sensacionalista. A partir de entonces se encargó de retratar por mucho tiempo sucesos en el diario La Prensa, mostrando el lado más cruel de la ciudad de México, plasmando en imágenes asesinatos, muertos, incendios y catástrofes de toda índole. Metinides realiza fotografías de sucesos espectaculares pero siempre con una composición que no cae en el escándalo, maneja una estética que transforma lo horroroso en bello. Las imágenes de Metinides tienen un fuerte valor expresivo como suceso trágico, sus fotos son estructuras narrativas que nos cuentan una historia sobre distintas maneras que existen para morir. Enrique Metinides expone emociones de situaciones que caen en las tragedias humanas, como lo dice Baudrillard: “la condición humana sólo es posible cuando los seres vivos están unidos por sentimientos violentos de repulsión, de desagrado” y precisamente las fotografías de Metinides son parte de esa unión. Los espectadores van formando un pacto con la realidad, una realidad oscura, triste y trágica que es plasmada en su periodismo fotográfico. Su trabajo consiste en plasmar cadáveres, formar parte de la escena del crimen en el momento indicado. La fotografía se construye de instantes, pero su complejidad consiste en perpetuar el instante por mucho tiempo. El objeto fotografiado cambia de contexto, ya no es lo que fue, eso pasa con el trabajo de Metinides cuando los hechos criminales se vuelven un acto estético y el retrato de la muerte reside en una obra de arte. Sus fotografías plasman con claridad el deceso de la condición humana.
Pale blue eyes
El sexo como pretexto válido para romper con la monotonía; el sexo-motor; el sexo-ansiedad; la costumbre del sexo, como un hartazgo cualquiera que se volverá lastre; el sexo colosal, incontenible, frenético, ambiguo como un juego que confunde y luego aclara y vuelve a confundir; el sexo-simulacro, el sexo-obviedad. El placer, al fin, un encomio que vaya justo en sentido inverso a lo que se vive.
Casi nunca.
Daniel Sada.
Empezamos una nueva novela.
¿Qué caerá primero, mi cabeza o este cometa? (Por el gusto de citar poemas que me gustan)
(aullido)
(aullido)
Aspiro el aroma penetrante de la vida en muerte.
Apesta -como a cien mofetas- y me sacude -como un toro-.
Sigue apestando mi cabeza sigue apestando.
Caerá primero mi cabeza caerá primero.
(aullido)
(aullido)
Poema de: Oz Dramnor
(aullido)
Aspiro el aroma penetrante de la vida en muerte.
Apesta -como a cien mofetas- y me sacude -como un toro-.
Sigue apestando mi cabeza sigue apestando.
Caerá primero mi cabeza caerá primero.
(aullido)
(aullido)
Poema de: Oz Dramnor
Crónica visual que mira hacia el norte.(2)
Nosotros (con "nosotros" me refiero a la gente normal y a la que no lo somos tanto), todos somos seres imperfectos que vivimos en un mundo imperfecto. Y no deberíamos de vivir de una manera tan rígida, midiendo la longitud con una regla y los ángulos con un transportador como si la vida fuese un depósito bancario. ¿No te parece?
Reiko.
Olvídalo, la palabra que más se repite.
Foto recortada de una revista sobre cine soviético de los años 50 y coloreada con lápices encontrados en una cartuchera. En tamaño real el recorte mide 3 x 5 cm.
Sobre El imperio de lo efímero.
La moda tiene una conexión muy
estrecha con el tiempo, el paso de éste es quien la determina y también
condiciona su estado efímero, un estado fugaz que abandona el pasado para
surgir y manifestarse solamente en el tiempo presente. El desarrollo de la moda
así como la producción de la misma está ligada a las características sociales
de la época en que es producida. Los sucesos ocurridos en la sociedad son de
gran importancia para el desarrollo cultural de los seres humanos, la moda es
parte de la cultura, es parte de una colectividad, forma parte de un contexto
histórico y toma diversas posturas dentro de los hechos que ocurren en el
ámbito cotidiano. La moda es un fenómeno social y como tal está inserta en esa
inestabilidad que se presenta en los nuevos acontecimientos, en los nuevos
sucesos que van dejando atrás el pasado y construyendo la actualidad.
Giles
Lipovetsky en su libro El Imperio de lo
efímero realiza un estudio a profundidad de cómo se ha estructurado la moda
en las sociedades modernas, lejos de definirla
como una expresión mundana y artificial la considera la causa de mayor
autonomía en los pensamientos ya que según el autor es “el agente supremo de la
dinámica individualista en sus diversas manifestaciones”. A pesar de que la moda se caracterice por ser
un hecho que se presenta a través de la expresión de similitudes de un conjunto
de masas, también es un proceso creativo para cambiar e inventar la propia
apariencia. Lipovetsky realiza un
recorrido por la historia de la moda desde la Edad Media hasta la actualidad en
donde se observa que la moda está suscrita al pensamiento y la forma de vida de
cada época, instaura una ruptura de la tradición y las costumbres para
convertirse en elección de cada individuo, con ella se crea un artificialismo moderno
en el que los hombres se hacen dueños de su propia existencia.
La moda se
rige a través de dos conceptos: lo efímero y la fantasía estética. Es efímera
porque no permanece, es fugaz y está siempre en constante cambio. Goza de
fantasía estética porque gracias a su existencia los seres humanos podemos
adoptar la apariencia que nos plazca. Lipovetsky afirma que “la moda representa
la faceta frívola del amor por las apariencias y el espectáculo del hombre, que
se presenta en Occidente”. Este fenómeno
social le da pauta al ser humano de llevar a cabo una expresión, una
manifestación visual e individual, tanto en la forma de vestir como de pensar.
Con ella, los seres humanos tenemos la capacidad de realizar nuestro propio
espectáculo. A lo largo de la historia la moda ha cambiado y ha sido modelo de
transición, producto mutable en el que recaen innumerables metamorfosis. Cabe
resaltar que de la mano de las modas también vienen las “anti-modas” que surgen
en los años sesentas a raíz de una ruptura en la forma de pensar y el estilo de
vida de la juventud que rompe con los paradigmas tradicionales de la moda de
épocas pasadas para lograr así definir un sinfín de estilos que están en
conjunto con una ideología: “Con los movimientos hippie, punk, new wave, rasta,
ska, skin-head, la moda se desestabilizó y los códigos fueron cuestionados por
la joven cultura anticonformista, manifestándose todas las perspectivas en la
apariencia indumentaria, pero también en los valores, gustos y comportamiento”.
Esto es un ejemplo de cómo la moda va acompañada también de una ideología y un
régimen de conducta. Con estas
“anti-modas” ya no se pretende como antes se hacía con la moda, mostrar una
aprobación social y hay una preocupación menor por la diferenciación entre
individuos con respecto a las apariencias.
Existen
algunos cambios en la sociedad que dan un giro a la historia pero también
existen otros que se convierten en ideologías a seguir, ¿hasta dónde se ancla
la ideología con la moda?, ¿puede ser una ideología tan efímera como la moda? A
estos cuestionamientos se les puede dar una respuesta afirmativa ya que la
estructura del pensamiento en la mayoría de los casos no permanece estático. Pero,
¿hasta qué punto las convicciones más fuertes llegan a convertirse en moda, en
algo pasajero que cambiará con el tiempo? En El imperio de lo efímero Lipovesky escribe “… se cambia de
orientación en el pensamiento como se cambia de residencia, de mujer o de
coche; los sistemas de representación se han convertido en objetos de consumo y
funcionan virtualmente con la lógica de la veleidad y del kleenex”. En ese
sentido, podemos notar que la moda se
convierte en una herramienta de la crítica en tanto que es contestataria y
reacciona ante los sucesos sociales pero también es efímera, su característica
más persistente es su fugacidad, es
pasajera y momentánea, de cierta forma transitoria. A todo esto, la moda también da pauta a reflexionar hasta
qué punto son perecederos nuestros pensamientos y en qué grado éstos se
convierten en una prenda de vestir. Nos preguntamos, cómo la moda se transforma
en una peculiar forma de manifestación de nuestro individualismo a la vez
inserto en la comunidad y lo que encontramos como respuesta es que la moda
instalada siempre en el presente, es parte de una dialéctica con el tiempo y
con los acontecimientos actuales, una dialéctica del yo con la sociedad. La
fugacidad del tiempo llega a ser el principio fundamental por el que se rige la
moda. La moda es tan atractiva precisamente porque se desliga de cualquier
compromiso ya sea intelectual, político, etc., no está de más decir que eso es
lo que deseamos, de vez en cuando, encontrar u obtener.
De Julio a Agosto.
Frecuentemente leo la columna que Fadanelli publica cada lunes en El universal, lo leo porque en la mayoría de los casos me gusta lo que dice y me gusta lo que cita. No siempre lo hago los lunes, por ejemplo hoy miércoles leí la de esta semana que trata sobre un tema común en esta temporada: las olimpiadas.
A mí también me dan igual esos juegos pero no niego que me puedo entretener viendo algunas competencias por televisión. Pero bueno, a lo que iba es que hace rato leí su columna y me gustó esto que dice:
"Yo definiría el amor como la capacidad de hacer el ridículo ante un ser inventado por nuestra imaginación, de modo que este ser inventado suspire y se conmueva hasta el grado de entregarse a los brazos del ser ridículo que es todo enamorado. Pasar del poema a la saliva, de la melancolía suspirante al encuentro de humores corporales es ya otra cosa".
Me resulta interesante su definición del amor porque a mí me gustaría definirlo de la misma forma, sólo agregando otras palabras en vez de ridículo usaría bochorno, en vez de melancolía usaría vísceras y en vez de suspiros pondría eructos.
Esta semana he notado que ya no tolero como antes a la gente, que me molestan las risas fuera de contexto, que me molesta ir al cine, al teatro y que la gente ría cuando no hay motivo. Pero también esta semana descubrí que las películas de Woody Allen me ponen de buen humor y que podría ver Lost in traslation una y otra vez sin aburrirme y que leí por primera vez una novela de Garcia Ponce.
No hay mucha novedad, sólo eso.
Comienza la semana.
"Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna."
Así termina un poema de Lorca y así termina mi pensamiento por la noche.
Apago la luz.
deshojar a la luna."
Así termina un poema de Lorca y así termina mi pensamiento por la noche.
Apago la luz.
Hay necesidad de abandonar la necesidad.
Con todas estas cosas que están pasando en el país se desató una ola de información a veces interesante, a veces no.
Encontré en una cuenta de twitter que sigo una entrevista a un filósofo italiano llamado Franco Berardi y me ha puesto a pensar este fragmento:
Se debe comunicar a la gente que no hay ninguna necesidad de respetar la ley, que no hay ninguna necesidad de ser productivo, que se puede vivir con menos dinero y con más amistad. Es necesaria una acción de relajamiento generalizado de la sociedad. Y es necesaria una acción psicoterapéutica que permita a las personas sentirse del todo extrañas respecto de la sociedad capitalista, que les permita sentir que la crisis económica puede ser el principio de una liberación, y que la riqueza económica no es en absoluto una vida rica. Más bien, la vida rica consiste en lo contrario: en abandonar la necesidad de tener, de acumular, de controlar. La felicidad está en reducir la necesidad.
¿Será posible?
dejo el link de la entrevista: http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-94544-2007-11-12.html
Escuchar la conversación de dos señores con sombrero, flotando en el cielo.
Escuchar las conversaciones ajenas en un café, historias de terror y de conflicto.
Escuchar mientras escucho esas narraciones, la licuadora haciendo frapés.
Escuchar a la vez música de Sean Lennon.
Escuchar en mi interior la voz que me dice que me distraigo bastante.
Escuchar de nuevo la conversación ajena.
Escuchar los tacones de una mujer que se dirige al baño.
Escuchar síntomas inexistentes.
Escuchar el estrés.
Escuchar las risas, las charlas de la gente que está a un lado.
Escuchar el ruido que hace la taza cuando la pongo en el plato justo después de sorber la última gota de café.
Escuchar que es por rebeldía a mí misma que tomo café, uno bien cargado.
Escuchar On again off again de Sean Lennon, otra vez, una y otra vez.
Escuchar lo que una persona me dijo en sueños.
Escuchar que el estrés produce pesadillas y el sueño de la razón produce monstruos.
Escuchar el caer de la lluvia.
Escuchar la derrota.
Escuchar los dilemas.
Escuchar las risas de la calle de enfrente.
Escuchar el caer de las botellas de cerveza.
Escuchar el crujir del cornflakes.
Escuchar lo que quiero y no quiero escuchar.
"Who do you think you are?"
It's never easy to say goodbye
To the faces
So rarely do we see another one
So close and so long
I asked the room if I'd said enough
No one really answered
They just said, "Don't go, don't go"
Well all this leaving is neverending
I kept hoping for one more question
Or for someone to say,
"Who do you think you are?"
So I could tell them
With intensity, the drop evaporates by law
In conclusion, leaving is easy
When you've got some place you need to be
I'm giving up this gig for another seaon
With the TV on mute
I'm listening back to the tapes
On the hotel bed
My my my apocalypse
I realized I had said very little about ways or wheels
Or riding for the feeling
Riding for the feeling
Is the fastest way to reach the shore
On water or land
Riding for the feeling
What if I had stood there at the end
And said again and again and again and again and again
An answer to every question
Riding for the feeling
Would that have been a suitable goodbye?
Lo buscado está en el propio buscador.
Estoy leyendo La gramática del tiempo de Leonardo da Jandra, su forma de escribir me ha gustado bastante sobre todo porque repasa teoría filosófica que tengo muy olvidada, más bien nunca aprendida. Leo sobre el dinamismo y el estancamiento de la sociedad. Leo sobre la muerte y el tiempo. Las ganas de matar de un huatulqueño y la pérdida de lo "sagrado" que nos llevará a la decadencia, según el autor. La civilización es representada como el estado de derecho mientras la barbarie es el estado natural.
Me imagino viviendo en la costa oaxaqueña, pero la imagino solitaria y ruidosa. El mar que hace música y no ruido o quizá hace ruido y no música, algo que llega a mis oídos, tenga los ojos abiertos o los tenga cerrados.
Lo que me gusta de la imaginación es que en un cambiar de pensamiento la segunda opción derriba a la primera y así podemos ir derribando nuestras primeras ideas y sosteniendo las últimas. Pensar en el presente, en el adverbio "ya" que indica tiempo inmediato. No voltear hacia atrás pero tampoco ver hacia adelante. Estar flotando en una piedra gigante que se encuentra justo en medio del mar, con nuestras plantas de los pies bien anclados y la mirada en un punto fijo y cercano. Tambaleando de vez en cuando pues no todo se trata de mantener el equilibrio. Se vale saltar e incluso también es permitido clavarse en el agua hasta la profundidad.
Aquí unas citas del libro:
"Privado de su ritualidad (pasado) y de su libertad (futuro) el nativo hace del consumo (presente) la medida de su felicidad: consumo, luego soy; y cuanto más consumo, más soy".
"Siendo la felicidad masiva todavía inconcebible, la única opción es la utopía grupal o de pareja. Lo demás es profanación civilizadora, tecnocracia, inmoralidad, poder".
"La mentalidad utópica debe ser en consecuencia, anticonsumista y metódica, ritual y ajena al poder, apasionada por la naturaleza y consciente de sus límites".
"Hoy se sabe que la duda es infinita, y que ser escéptico es la forma menos comprometedora de enfrentar la estupidez masiva".
"El hombre en cuanto a ser físico, es gobernado como los otros cuerpos por leyes invariables. En cuanto ser inteligente viola incesantemente las leyes que Dios ha establecido, y cambia las que él mismo ha forjado".
Todos son enunciados que me he topado en La gramática del tiempo, el que más me gusta es el tercero, el que habla acerca de la utopía, porque es lo que hago diariamente: utopizar (si es que eso es una actividad). Quizá mi utopía aún no está consciente de sus límites pero pienso de forma "utópica" en que algún día lo estará.
La utopía como una foto aérea que se le toma al campo o a una ciudad, podemos ver todas las vértices, todos los caminos posibles mientras escuchamos la voz de algún individuo que dice: "porque el mundo y es el mundo y no escribe historias que terminen en..." y permanecemos atentos mientras nos rascamos la cabeza.
En fin, seguiré leyendo y espero como sugieren las palabras en la contraportada del texto, realizar mi utopía costeña de (re)leer este libro de Da Jandra frente al mar.
No estoy escribiendo una reseña del libro, ni una recomendación, son ideas sueltas a la gramática del tiempo.
No estoy escribiendo una reseña del libro, ni una recomendación, son ideas sueltas a la gramática del tiempo.
How to disappear completely
Hace una semana fui a la biblioteca y me dispuse a buscar algunos libros de Slavoj Žižek un filósofo esloveno que ha llamado mi atención así como la de otros muchos. Mi primer acercamiento a su "pensamiento" fue a través de un documental que vi en youtube en donde al principio habla del amor como un acto violento y ya después aparece acostado en su cama sin camisa mostrando su pelo en pecho y hablando sobre las ideas que tiene acerca de Lacan y de Marx. Debo confesar que en primera instancia me impactó su idea sobre el amor, el amor mostrado como un acto violento
pero también sobre la cultura y "la pasión por lo real".
Aquí cito algunos fragmentos que apunté en una libreta aunque no tienen mucho que ver unos con otros:
Nuestra propia libertad sirve para enmascarar y sostener nuestra más profunda falta de libertad.
Podríamos decir en términos generales que el pensamiento libre es el mejor de todas las salvaguardas contra la libertad. En su estilo moderno, la emancipación de la mente del esclavo es la mejor forma de entrar a la emancipación del esclavo. Enséñele a preocuparse de si quiere ser libre y nunca se liberará.
Gilbert Keith Chesterton.
Piensa tanto como quieras y tan libre como quieras pero ¡Obedece!
Kant.
La característica clave del siglo XX: la pasión por lo real. En contraste con el siglo XIX lleno de proyectos e ideales utópicos o científicos, de planes para el futuro, el siglo XX se ha atrevido a enfrentarse a la cosa en sí, al realizar directamente el añorado Nuevo Orden.
El movimiento verdadero y definitorio del siglo XX es la experiencia directa de lo Real como algo opuesto a la Realidad social cotidiana, lo Real en su extrema violencia como precio que hay que pagar por pelear las decepcionantes capas de la realidad.
Es un problema muy antiguo saber exactamente qué es la realidad. Cómo estamos nosotros en esta realidad, haciendo qué y para qué. Hasta dónde es cierto que tenemos libertad. Saber elegir es la clave, un día me dijeron eso. Ser quizá los más pesimistas pero nunca unos amargados. Tenía pensado escribir más sobre esto, sobre aquello pero estoy algo cansada, qué tan real puede ser esto que digo. La incertidumbre siempre la incertidumbre. ¿Es más real la realidad que la incertidumbre? este último concepto es lo más real que he encontrado en este mundo. No quiero que me recuerden por decir que no creo más en el amor, tampoco quiero que me recuerden por lo contrario. Quizá lo mejor será que no me recuerden. Todo eso del siglo XX. Ya estamos en el XXI y todo sigue siendo un simulacro. Así como hay gente desilusionada existe otra que no lo está. Eso es lo maravilloso de los pensamientos y de las formas de percepción que cambian en cada cabeza, aquí estamos quizá para tratar de entender todo esto que en realidad no sabemos de qué se trata pero no paramos de escribir. Todo este despilfarro sin sentido que usted acaba de leer, sólo es para entenderme sin entenderme y empezar a utilizar los preceptos de la contradicción. Pierda su tiempo en otra cosa por favor.
pero también sobre la cultura y "la pasión por lo real".
Aquí cito algunos fragmentos que apunté en una libreta aunque no tienen mucho que ver unos con otros:
Nuestra propia libertad sirve para enmascarar y sostener nuestra más profunda falta de libertad.
Podríamos decir en términos generales que el pensamiento libre es el mejor de todas las salvaguardas contra la libertad. En su estilo moderno, la emancipación de la mente del esclavo es la mejor forma de entrar a la emancipación del esclavo. Enséñele a preocuparse de si quiere ser libre y nunca se liberará.
Gilbert Keith Chesterton.
Piensa tanto como quieras y tan libre como quieras pero ¡Obedece!
Kant.
La característica clave del siglo XX: la pasión por lo real. En contraste con el siglo XIX lleno de proyectos e ideales utópicos o científicos, de planes para el futuro, el siglo XX se ha atrevido a enfrentarse a la cosa en sí, al realizar directamente el añorado Nuevo Orden.
El movimiento verdadero y definitorio del siglo XX es la experiencia directa de lo Real como algo opuesto a la Realidad social cotidiana, lo Real en su extrema violencia como precio que hay que pagar por pelear las decepcionantes capas de la realidad.
Es un problema muy antiguo saber exactamente qué es la realidad. Cómo estamos nosotros en esta realidad, haciendo qué y para qué. Hasta dónde es cierto que tenemos libertad. Saber elegir es la clave, un día me dijeron eso. Ser quizá los más pesimistas pero nunca unos amargados. Tenía pensado escribir más sobre esto, sobre aquello pero estoy algo cansada, qué tan real puede ser esto que digo. La incertidumbre siempre la incertidumbre. ¿Es más real la realidad que la incertidumbre? este último concepto es lo más real que he encontrado en este mundo. No quiero que me recuerden por decir que no creo más en el amor, tampoco quiero que me recuerden por lo contrario. Quizá lo mejor será que no me recuerden. Todo eso del siglo XX. Ya estamos en el XXI y todo sigue siendo un simulacro. Así como hay gente desilusionada existe otra que no lo está. Eso es lo maravilloso de los pensamientos y de las formas de percepción que cambian en cada cabeza, aquí estamos quizá para tratar de entender todo esto que en realidad no sabemos de qué se trata pero no paramos de escribir. Todo este despilfarro sin sentido que usted acaba de leer, sólo es para entenderme sin entenderme y empezar a utilizar los preceptos de la contradicción. Pierda su tiempo en otra cosa por favor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





















