Heridas






Los edificios y la memoria,
las calles y la historia, 
el olvido y la furia.
Del pasado hemos aprendido poco:
seguimos dibujando huellas de fuego negro.

Estar solo como un niño



Este día no he podido ir al cementerio a ver a las flores y las calaveras, pero me encontré con los pensamientos y reflexiones de personas muertas, un profesor nos pasó un pdf con "Cartas a un joven poeta" que Rainer Maria Rilke escribió al escritor Franz Xaver Kappus.

En esas cartas el escritor mayor le dice al joven que la necesidad de escribir se encuentra en el deseo, el verdadero deseo de querer hacerlo. Se encuentra en una reflexión interior y en la cotidianidad de cada uno, aunque ésta en muchos casos no parezca interesante. Los textos sobre los grandes temas ya están hechos, hay que mirar a nuestro alrededor y saber que aunque no quedan cosas por decir, hay que decirlas.

En la carta número VI escribe lo siguiente:

"Lo que se necesita, sin embargo, es sólo esto: soledad, gran soledad interior. Entrar en sí y no encontrarse con nadie durante horas y horas, eso es lo que se debe poder alcanzar. Estar solo, como se estaba solo de niño, cuando los mayores andaban por ahí, enredados con cosas que parecían importantes y grandes, porque los mayores parecían tan ocupados y porque no se entendía nada de lo que hacían".

Estando lejos se vive otra infancia, ves a la gente ocupada, cansada, quizá estresada... consumidos precisamente por la cotidianidad, por la monotonía de los días, pero como tú no entras en ese juego, vuelves a la infancia donde hay muchas cosas que te sorprenden, desde la forma de un edificio hasta el cambio de color de las hojas en los árboles, los nuevos sabores, colores, las nuevas formas de mirar. Una infancia solitaria.

Y entre todo eso, hay que dominar a la soledad, a la verdadera. Decir no a la soledad moderna que tanto nos cuesta dejar. Son las recomendaciones que Rilke hizo años atrás, tampoco hay que hacerles caso. Tampoco hay que escribir si no se quiere. Tampoco hay que levantar la mirada si quieres caminar con los ojos cerrados. La inspiración no existe.

¿Qué haces en esta ciudad donde eres pobre y desconocido?

Ha llegado el tiempo en el que se me dificulta decir todo, cada palabra tiene que estar bien pensada, ya no tengo ninguna justificación para decir un derroche de tonterías y armar varios soliloquios insoportables.

No tengo la justificación para decirlos pero sí para escribirlos, desde el 2007 los escribo aquí, no hay otro lugar.

Son tiempos muy locos, raros, nostálgicos, inesperados, sorprendentes y hermosos los que veo aquí, aunque siga como hace cinco años sin saber exactamente cuáles son mis deseos, si de verdad me interesa el periodismo, la fotografía, la poesía, los cuentos...

Encontré unos textos que escribí cuando tenía 10 años, estaban hechos con lápiz pero aún son legibles, me pareció muy cómico que las hojas fueran rosas y en forma de corazón, me acuerdo que ese cuaderno lo compré junto con mis hermanas, cuando estaba de moda escribir diarios. Y así todas contábamos lo que nos pasaba en las hojas de papel y luego escondíamos el cuaderno para que nadie se enterara de nada, porque los diarios son un secreto o bueno, antes eran un secreto. Ahora todos podemos escribir nuestros secretos más profundos para que sean leídos.

En el diario de infancia escribía cosas que en ese momento significaban algo para mí, en esas hojas que encontré escribí sobre unos cuestionarios que nos hacían aprender en la escuela, cincuenta preguntas con sus respuestas que tenía que memorizar para un examen. No sé por qué pero me encantaba hacer eso, memorizar las preguntas y luego hacer que uno de mis hermanos o papás o quien estuviera cerca me las preguntara para yo contestarlas todas. Creo que me gustaba memorizar sin pensar. Me acuerdo de una pregunta: ¿Qué es un archipiélago? es un conjunto de islas rodeado de agua.

Cuando contestaba eso me imaginaba un paraíso tropical, también imaginaba muchos barcos alrededor de las islas. Ahora sigo pensando en un paraíso tropical y seguro que en un momento de mi vida me mudaré a una isla.

Estoy en momento en el que tomo unas decisiones tan fácil y tan segura, sin nada de complicaciones y otras que pienso repetidas veces y que regreso a la adolescencia con crisis existenciales pronunciadas. También estoy en un momento en el que puedo reír fácilmente de todo, lo bueno y lo malo.

No es que no lea otra cosa más que a Roberto Bolaño últimamente (me la tengo que pasar leyendo libros de foto pero cuando intento tomar una foto parece que se borra de mi cabeza y de mis ojos todo lo que he leído),  me encontré un libro de sus poemas hace unas semanas en una biblioteca de Barcelona (amo las bibliotecas de Barcelona), el libro se llama "La Universidad desconocida", me senté y lo leí en dos visitas, en muchos de sus poemas precisamente habla de su estancia en Barcelona, de su soledad, de la falta de plata, de su tiempo para escribir, de la ciudad y fue una casualidad muy buena haber encontrado ese libro, del cual saqué unos fragmentos que me gustaron:

"Tal vez esta es la única forma de no tener miedo/instalarse en el miedo/como quien vive dentro de la lentitud"

"Aquel chileno prodigioso que tantas veces habló donde no debía, babeando su desesperada ignorancia del amor"

"¿Qué haces en esta ciudad donde eres pobre y desconocido?"

"De sillas, de atardeceres extra/ de pistolas que acarician nuestros mejores amigos/ está hecha la muerte"

Y después copié un poema completo en mi cuaderno y por si mi cuaderno se pierde lo escribo aquí:

"Suerte para quienes recibieron dones oscuros
y no fortuna                  los he visto despertarse
a las orillas del mar y encender un cigarrillo
como sólo pueden hacerlo quienes esperan
bromas y pequeñas caricias           Suerte
para estos proletarios nómadas
que lo dan todo con amor"

Este poema está en la página 109 del libro, quizá quiere decir que en 109 segundos, horas, meses, años seré una proletaria nómada o eso soy, me gusta ser una proletaria nómada que con el paso del tiempo le da más importancia a dar todo con amor, entendida esta frase más allá de la cursilería.

Escribo esto una mañana muy nublada en Barcelona en la que vine a la misma biblioteca en la que encontré el libro, pensando en sentarme a seguir escribiendo la tesis, pero mejor abrí esto, mi diario virtual desde hace años y me preparé a hacer un derroche de pensamientos inconexos. Qué importa, ya con la presión encima no hay escapatoria.

Todos lo hemos pensado algunas veces ¿no?, ese pensamiento de que nuestra vida se puede acabar en cualquier instante, pero bueno, no tenemos tampoco mucho tiempo para instalarnos en eso porque tenemos que trabajar, tenemos que sobrevivir todos los días, tenemos que superar el tedio de los días cotidianos, la oscuridad de los días tristes y la felicidad de los días luminosos. Tenemos tanto por hacer.

Al lado de mí, hay una chica que está estudiando sobre las partes del corazón, lo sé porque he visto un dibujo en el que ella va marcando nombres y un libro de anatomía que no deja de mirar, pero también no deja de estornudar, lo que me está costando mi ultraconcentración para escribir todo esto, no solo por el ruido de cada estornudo sino por el miedo del contagio pero como dijo Bolaño hay que instalarse en el miedo para superarlo (risas).  La gente estudia cosas importantes, la anatomía, la historia del corazón humano, en un futuro quizá esa chica que ahora estudia a pesar de un resfriado mortal, pueda salvar la vida de miles de personas. Yo puedo salvar la vida de la gente con autoreflexiones desquiciadas, bueno, yo no puedo salvar a nadie.

Aquí se escucha mucho la palabra "crisis" en México no se escucha tanto como se ve, aquí se escuchan muchas palabras pero que tienen diferente significado... se escucha mucho la palabra "euros", se escucha mucho la palabra "joder".

Yo me defino como una proletaria nómada que se instala en el miedo, babeando en mi desesperada ignorancia en una ciudad en la que vamos todos tratando de encontrar cada uno nuestro don más oscuro.








Décimas de una principiante II

Con el pie forzado "Enter lo oscuro, en la nada"

En el país de la muerte
y los desaparecidos 
tenemos que estar unidos, 
que nuestra mente esté fuerte 
y que nos siga la suerte. 

Somos crítica estancada 
e institucionalizada, 
pongámosles muchas rosas 
a los huesos de las fosas, 
entre lo oscuro, en la nada.

Las décimas de una principiante

La tranquilidad oscura
se presenta de noche
llega haciendo un derroche
de agonía y de locura
que solamente se cura
con la fuerza de la vida
y planeamos la huída
muy tenazmente a tu casa
y por donde el río pasa
vamos a la caída

****

Tu sombra y la mía bajan
el sol va con nosotros
sus rayos golpean los rostros
ya nuestros suaves ojos viajan
y estas manos se relajan.
Vengo a decirte ahora
que mi corazón añora
los bailes, cantos, las frases
y volver a ser salvajes
en un impulso que demora

****

Hoy, tú me enviaste una postal
con letra roja tu nombre
vi que marcaste el sobre,
el contenido era banal
pues tu mente es artificial
ya que las palabras quiebran
lo que en la vida siembran.
Esta noche de lectura
va cambiando mi cordura
mientras los otros celebran


50



1.- Cincuenta renglones para decir secretos inservibles a personas inexistentes.

2.- Aunque no es un secreto que he tenido huesos rotos, que he absorbido todo el calcio.

3.- Tampoco es secreto que a veces me pregunte cuánto calcio robé de mi madre al nacer.

4.- Alguna vez tomé una piedra e intenté pensar en ella como un ente con mucha vida, luego supe que eso no tenía sentido.

5.- Veía nubes y relámpagos, un árbol sin forma, muchos cuervos volando pero no le sacaron los ojos a nadie.

6.- Quizá algún día logre juntar todos los sellos postales del mundo para enviar todas las cartas del mundo.

7.- Siempre dejé que la gente pasara por delante, no por paciencia, sino por la sustancia de dudosa procedencia que corre por mis venas.

8.- Yo tenía apenas 21 y no sabía que es verdad que el tiempo se va rápido.

9.- Un tesoro es un puño de palabras revueltas y escondidas en un cajón.

10.- Nuestra lengua es coloquial, un registro de nuestra historia, un capítulo de nuestro presente.

11.- Voy repasando desde mis entrañas aquellas notas musicales que salen de mi cabeza y se asientan en mis pies.

12.- Toma todo el té que te sea posible

13.- Intenta escribir por las noches, no dormir por las noches

14.- Sabes que comprender el tiempo no te hará entender los dilemas del universo

15.- Cuenta todos los números que te sean posibles, no respires solo cuenta.

16.- Escuché en una conferencia sobre astronomía que este mundo es un pequeño punto en un sistema infinito de galaxias.

17.- He pensado que tener un barco sería genial, recorrería todo el mar negro con anzuelos para pescar sirenas.

18.- Esto que digo, esto que lees son frases escritas en una noche de otoño.

19.- Siempre intentando opinar sobre lo que no sé es como descubro que nadie sabe de lo que opina de todos modos.

20.- No es secreto que me contradiga a cada renglón.

21.- Tampoco es secreto que ha pasado eso: somos unos señores.

22.- Vamos, que la vida no es simple, es un enramado de hojas secas atadas a raíces que aún parecen fuertes y vivas.

23.- Si pudiera sacarme de las encías, todas las soluciones a mis problemas imaginarios.

24.- Todo lo que dices es absurdo, absurdo como las goteras que no cesan en días de lluvia.

25.- Quisiera quitarle las alas a un pájaro gigante para ponerlas en mí y de la nada empezar a volar. Eso sí es absurdo.

26.- Lo que no es absurdo es ver tu cara en la mía las mañanas de domingo.

27.- Despertarme en la mañana para escuchar las noticias y saber que estamos en guerra.

28.- Alguna vez tomé un avión que me cobró 24 hora de sueño, un día completo para habitar el mundo con los ojos abiertos.

29.- Sí, esto es fuego, esto es aire, esto eres tú y esto soy yo.

30.- Alguna vez intenté levantarme a las 6 de la mañana para empezar a escribir, mis manos se volvieron cuerdas atadas a la almohada.

31.- Somos un desastre biológico, al igual que los empastes dentales de mercurio.

32.- Nosotros, los seres humanos nos matamos todos los días por dinero, por un invento lleno de irracionalidad.

33.- Nosotros los humanos nos matamos todos los días por dinero. Existe una ventaja: vamos despoblando al mundo y los árboles nuevamente tendrán un lugar en la tierra.

34.- Nosotros nos matamos por dinero, eso no es un secreto.

35.- Nos mataremos el uno al otro por dinero. Primer enunciado de nuestros mandamientos.

36.- ¿Qué se siente tener un hijo en el estado islámico?

37.- ¿Qué se siente tener un hijo en México?

38.- ¿Qué se siente tener un hijo?

39.- Si mis abuelas vivieran hoy, conversaríamos -quizá- sobre recetas de cocina.

40.- Y ellas me contarían qué se siente tener un hijo, dos, tres, cuatro, cinco…

41.- Piensa en el mar, en el ruido de las olas antes de dormir.

42.- Porque a todos nos impacta la inmensidad y el poder del mar.

43.- Los mandatarios de las “potencias mundiales” venderían toda su gente por un mar de petróleo.

44.- También las venderían por atmósferas de gas.

45.- Nosotros los venderíamos a ellos por espacio y territorio, por un poco más de tiempo.

46.- También por un poco más de vida.

47.- Por un poco más de sangre.

48.- Pienso en todas las personas que conozco pero no conozco, que beso pero que no entiendo.

49.- Siento que todo esto no es un secreto es un escalón con destino al precipicio.


50.- Sé que mi cuerpo se rompe y desvanece día con día -así como el tuyo, así como el de todos-.

Reinvención


Este suceso que se presenta ante mí 
como un piano que cae desde un techo alto 
para romper mis piernas
tiene la finalidad de reinventarme
(Palabras de consuelo)

El consuelo se siente como una roca firme 
sin plumas ni suavidad 
-al menos está presente-

“El dolor la locura la finitud como pretexto de reinvención”
palabras que vienen de lejos
palabras que se emiten desde otro continente 
desde las lejanas orillas de una porción de la tierra
tierra firme como el consuelo 

Sabemos: todos sabemos que es difícil
Nosotros conocemos lo complicado que resulta 
pensar en este mundo como un pequeño punto 
en la inmensa galaxia 

¿Quiénes somos para gemir como enfermos?

¿Quiénes somos para buscar respuestas?

¿Quiénes somos para desafiar al tiempo?

Estamos aquí porque nos han reinventado 
porque una mancha negra decidió
dejar de ser mancha para convertirse 
en 
la carne
los huesos 
la sangre
los ojos 
que reinventan todo 

que reintentan todo 




El espía que todos somos



Comencé a interesarme por la figura del espía apenas hace unos meses, antes no me importaba saber acerca de conspiraciones, traiciones, engaños y secretos. Lo que ahora llama mi atención es precisamente lo oculto, lo que nunca se ha descubierto: a un buen espía nunca lo conoceremos. Un buen espía muere en el anonimato. 
No sé mucho del tema, poco a poco he leído notas de revistas y periódicos, sobre todo en internet. Cuando googleas las palabras “espionaje” o “espías” aparecen un sin número de páginas, pero si nos enfocamos en el espionaje del siglo XX, países como Estados Unidos, Francia, Alemania, la antes Unión Soviética ahora Rusia y Cuba, son mencionados una y otra vez, a causa de razones históricas en las que no profundizaré. 
La historia del espionaje del siglo XX, además de revoluciones y otros sucesos, se construye a partir de las dos guerras mundiales y la guerra fría. Enfrentamientos políticos que desataron catástrofes y también fueron la base para el desarrollo de diversos espías. Muchos de ellos, actuaban luchando por sus convicciones e ideologías, otros espiaban impulsados por el poder y el dinero y algunos más seguramente eran forzados, por lo que no les quedaba otro remedio que llevar y traer recados. 
El juego del espionaje consiste en engañar. Un espía es definido por el diccionario de la Real Academia Española como una “persona que con disimulo y secreto observa o escucha lo que pasa, para comunicarlo a quien tiene interés en saberlo”. El segundo significado de la palabra “espía” dicta de esta manera: “persona al servicio de una potencia extranjera para averiguar informaciones secretas, generalmente de carácter militar”. 
Además de los espías comunes existe el término de “agente doble”, el cual, intenta conseguir, simultáneamente, información secreta de dos potencias rivales. 
En el pasado, el trabajo de un espía consistía en pasar desapercibido, ser una persona gris en medio de otras llenas de colores; además de robar cartas, infiltrarse en sitios ocultos, estar atento para escuchar conversaciones clandestinas, interceptar llamadas telefónicas, etcétera. 
Seguro que hoy en día existen espías por todo el mundo, tratando de descubrir los secretos más atroces de nación en nación (seguro aquí tienen que ver las armas, químicas y biológicas), ya que el mundo está regido por el poder y el dinero, aunque esto nos cause cierta frustración y no nos guste. 

Puede ser que nuestro planeta esté rodeado de satélites que nos vigilan mientras hacemos actividades cotidianas. Tenemos en cuenta que las personas más buscadas pueden ser las menos esperadas, los personajes menos probables. Dejemos pues, que la paranoia nos invada, la vida también se trata de inventarnos historias, de escribir ficciones de acción e intriga a nuestro alrededor. 
¿Realmente estamos seguros que nuestro vecino, con su cara inexpresiva, que sale todos los días de su casa con corbata en mano y un termo de café para llevar a sus dos pelirrojos hijos a la escuela, no tiene una doble vida?
Llega a una oficina de gobierno, saluda a todos los empleados y a su secretaria con amabilidad, se sienta en su escritorio y enciende un software de monitoreo de cada uno de los movimientos de los líderes de grandes potencias para después entregar información sobre la fabricación de nuevas armas y desarrollos tecnológicos con la finalidad de obtener la manipulación absoluta de los ciudadanos del mundo -incluso mediante la psíquica-, pretende llegar a dominar sus pensamientos. 
Bueno, ciertamente exagero con el comentario del vecino, pero en nuestro día a día, con toda la información que recibimos de forma tan acelerada y poco meditada, encontramos varias noticias sobre espionaje que muchas veces pasamos por desapercibidas o lejanas. Pero que están cada vez más cerca, la práctica del espionaje está en todos nosotros. 
Me refiero a nuestro entorno cotidiano, ahí en ese pequeño pedazo de territorio que parece no importarle a nadie, habita un espía. Éstos existen en todos los lugares, los hay desde los pertenecientes a inteligencias nacionales que toman información poderosa: asuntos que quizá nunca lleguemos a saber y que son de impacto mundial. 
Asimismo se encuentran los otros, los que espían en medianos sectores: gobiernos locales, empresas privadas que vigilan a la competencia, instituciones públicas que se disputan puestos políticos, por mencionar algunos. 
A un nivel pequeño también existen espías, están entre nosotros los seres mundanos y “normales”, que  queremos llevar un perfil bajo para nunca ser molestados, que llevamos una vida en la que tratamos de sobrevivir.
Los espías del pequeño sector tratan de conseguir información para acabar con los desayunos en la oficina. Son los que impiden expresar pensamientos contrarios a lo establecido, son los que parecen ser tus amigos, los que se esconden a través de diferentes máscaras, los que se ríen de tu chiste y por dentro piensan en la manera de eliminarte. Seamos paranoicos, el compañero que te brinda una taza de café todas las mañanas, puede estar planeando envenenarte.  
Los espías son seres camaleónicos que cambian de cara y de aspecto en un parpadeo, son las personas más invisibles y visibles al mismo tiempo. Quizá todos lo hemos sido alguna vez, quizá lo somos pero nadie nos ha descubierto. 
¿Cómo realiza su misión un espía contemporáneo?, ¿observa disimuladamente?, ¿continúa robando cartas?, ¿entrena perros para detectar anomalías?, ¿se disfraza y borra sus huellas dactilares?, ¿opera su rostro y no tiene una personalidad definida?, ¿usa pelucas? Todas estas preguntas se pueden responder de forma afirmativa, aunque sabemos también que ahora, el espionaje se realiza muchas veces desde un cómodo asiento con una computadora frente a los ojos. Prueba de ello, son los “hackers” o “piratas informáticos”, que no necesitan tanta indumentaria para esconderse de los enemigos. 
Los espías del pasado seguro que se aburrirían al observar a un espía actual, con una joroba que se va  acrecentado al pasar de los días y con dedos llenos de comida que pisan un teclado que ya casi está cobrando vida a causa del moho.
Facebook, el espacio virtual en el que pasamos el tiempo necesario para que nuestro cerebro comience a desintegrarse poco a poco, es también un ejemplo de que el espionaje en la actualidad puede ser una tarea fácil. Esta plataforma, aparentemente inofensiva, nos va incitando a otorgar información de nuestra vida. Facebook está plagado de expresiones e inclinaciones políticas y sociales que pueden no importarle a la mayoría, pero que seguro están destinadas para crear una red universal de datos que desatará a una generación de nuevos espías, “autoespías”, agentes zombies creados por la tumba de la KGB, dispuestos a ejecutar cualquier orden. 

En este juego de espejos que es el espionaje, nadie está exento, quienes engañan e intrigan en cualquier momento se pueden convertir en víctimas. Seguiré buscando información sobre espías, sobre los que fracasaron en su labor aunque hayan pasado a la historia como personajes heroicos, puesto que como lo dije al principio: un buen espía muera en el anonimato. El espía que todos somos está escondido en el sitio más recóndito de nuestro cuerpo, jamás visto ni por el microscopio más avanzado y tecnológico. 

Aquellos días



Al final de la noche 
me aviento con los brazos extendidos 
y mis párpados se cierran 

Clausuro la vista para dejar de observar 
los objetos que nos acompañan todos los días


Muchas veces no sé qué decir o cómo hablar 



Una boca que emite el futuro

Fui a un laboratorio de resonancia nuclear
y quise ver de nuevo un documento con toda la tabla periódica 
quise conocer el nombre de cada uno de los elementos químicos

para descubrir un término nuevo 
y ponerle un nombre no usado
no pronunciado 
jamás 

Quise comprender lo que nunca he podido ver
porque se esconden los átomos e isótopos 
en los párpados de los profesores
y salen cubiertos de piel
vuelven a ser ojos:
lo que fueron en un principio

Vamos, 
que no sé de lo que hablo 
puesto que la palabra no aparece siempre en 
este 
mi discurso

Quise escribir algo sobre 
aquella visita 
acerca de la resonancia nuclear y el 
análisis de compuestos orgánicos

“Con estas investigaciones combatiremos el cáncer, 
el envejecimiento y crearemos nuevas fórmulas 
para  hacer medicamentos  
que revolucionaran al mundo”, 
dice el hombre con la bata 

Yo veo tantas canas en su cabeza 
una nariz firme 
y una boca que emite el futuro
con toda la incertidumbre 

que destilan las ciencias duras



Abrí la boca

 me he atrevido a abrir la boca
sabiendo ya que en medio de esa verbosidad cuyos ecos oigo
jamás he sospechado qué o quién soy

Walt Withman

Marcel Dzama

Un fragmento del poema Puedes de Nicolas Guillén y tres fotos del cielo






¿Puedes venderme cielo,
el cielo azul a veces,
o gris también a veces,
una parcela de tu cielo,
el que compraste, piensas tú, con los árboles
de tu huerto, como quien compra el techo con la casa?
¿Puedes venderme un dólar
de cielo, dos kilómetros
de cielo, un trozo, el que tú puedas,
de tu cielo?

                           El cielo está en las nubes.
                           Altas las nubes pasan.
                           Nadie las tiene, nadie.


Ninguna raza




Obra que vi en el MUAC no recuerdo el nombre del autor



I

Un pequeño puño de sal 
que aventé  al mar dio 
paso a una guerra inútil 

entre la moderación y el exceso

el punto medio era eso que inventé 
entre lo trágico y lo cotidiano 

cada palabra era un fracaso 
cada letra un motivo para regresar 


el tiempo era ese río que no se detiene nunca 

¿cuál es el secreto?

Es

Son 

mis paraísos perdidos 
son mis días inútiles 
es el tiempo-río que se derrama como un 
líquido verde y azul 
ante 
ninguna raza 

son todos lo anhelos destruidos 
por un parpadeo del que quedan 
solo pestañas dispersas que luego se
queman a través de una lupa y 
los rayos del sol 
en una 
tarde
fuerte

II

No hay nada aquí y vamos entre 
lo absurdo

es lo que pasa cuando leo filosofía existencialista 

existencia : absurda : absurda : existencia 

la verdad contraria a la moral 

se debe herir mortalmente a la esperanza terrestre 

ellos abrazan al dios que los devora 
por lo absurdo de esta existencia 
poder exaltante de esta certidumbre 


entre lo trágico y lo cotidiano 
te entregaré tus correspondencias 
en un léxico 
infame 


las grandes revoluciones son siempre metafísicas