Aquellos días



Al final de la noche 
me aviento con los brazos extendidos 
y mis párpados se cierran 

Clausuro la vista para dejar de observar 
los objetos que nos acompañan todos los días


Muchas veces no sé qué decir o cómo hablar 



Una boca que emite el futuro

Fui a un laboratorio de resonancia nuclear
y quise ver de nuevo un documento con toda la tabla periódica 
quise conocer el nombre de cada uno de los elementos químicos

para descubrir un término nuevo 
y ponerle un nombre no usado
no pronunciado 
jamás 

Quise comprender lo que nunca he podido ver
porque se esconden los átomos e isótopos 
en los párpados de los profesores
y salen cubiertos de piel
vuelven a ser ojos:
lo que fueron en un principio

Vamos, 
que no sé de lo que hablo 
puesto que la palabra no aparece siempre en 
este 
mi discurso

Quise escribir algo sobre 
aquella visita 
acerca de la resonancia nuclear y el 
análisis de compuestos orgánicos

“Con estas investigaciones combatiremos el cáncer, 
el envejecimiento y crearemos nuevas fórmulas 
para  hacer medicamentos  
que revolucionaran al mundo”, 
dice el hombre con la bata 

Yo veo tantas canas en su cabeza 
una nariz firme 
y una boca que emite el futuro
con toda la incertidumbre 

que destilan las ciencias duras



Abrí la boca

 me he atrevido a abrir la boca
sabiendo ya que en medio de esa verbosidad cuyos ecos oigo
jamás he sospechado qué o quién soy

Walt Withman

Marcel Dzama

Un fragmento del poema Puedes de Nicolas Guillén y tres fotos del cielo






¿Puedes venderme cielo,
el cielo azul a veces,
o gris también a veces,
una parcela de tu cielo,
el que compraste, piensas tú, con los árboles
de tu huerto, como quien compra el techo con la casa?
¿Puedes venderme un dólar
de cielo, dos kilómetros
de cielo, un trozo, el que tú puedas,
de tu cielo?

                           El cielo está en las nubes.
                           Altas las nubes pasan.
                           Nadie las tiene, nadie.


Ninguna raza




Obra que vi en el MUAC no recuerdo el nombre del autor



I

Un pequeño puño de sal 
que aventé  al mar dio 
paso a una guerra inútil 

entre la moderación y el exceso

el punto medio era eso que inventé 
entre lo trágico y lo cotidiano 

cada palabra era un fracaso 
cada letra un motivo para regresar 


el tiempo era ese río que no se detiene nunca 

¿cuál es el secreto?

Es

Son 

mis paraísos perdidos 
son mis días inútiles 
es el tiempo-río que se derrama como un 
líquido verde y azul 
ante 
ninguna raza 

son todos lo anhelos destruidos 
por un parpadeo del que quedan 
solo pestañas dispersas que luego se
queman a través de una lupa y 
los rayos del sol 
en una 
tarde
fuerte

II

No hay nada aquí y vamos entre 
lo absurdo

es lo que pasa cuando leo filosofía existencialista 

existencia : absurda : absurda : existencia 

la verdad contraria a la moral 

se debe herir mortalmente a la esperanza terrestre 

ellos abrazan al dios que los devora 
por lo absurdo de esta existencia 
poder exaltante de esta certidumbre 


entre lo trágico y lo cotidiano 
te entregaré tus correspondencias 
en un léxico 
infame 


las grandes revoluciones son siempre metafísicas


Fotos que le he tomado al cielo, a las nubes y a la luna




Extinción de los insectos


Jean Michel Basquiat 

Me maravilla el funcionamiento de una inteligencia pura
Me maravilla que alguien sepa hablar en voz alta
Me maravillan los negocios: la gente que vende agua pura embotellada 

Me maravillan los despegues espaciales y
las fotos de la tierra
vistas desde el espacio

Pero más me maravilla el funcionamiento de una inteligencia pura

Me maravilla ver que el paso del tiempo lo destruye todo o 
con más suerte 
lo reconstruye

Cuando se extingan todos los insectos
nosotros no vamos a sobrevivir 

Los niños torturan insectos sin parar
cuando éramos pequeñas mis hermanas y yo 
atrapábamos luciérnagas en el campo

Me maravillaba la forma en que volaban brillando
Ahora estamos seguras que no maltrataríamos a
ninguna luciérnaga 

que nos sacrificaríamos por las abejas 
dejamos que nos piquen si es necesario

Me maravilla el zumbido de los insectos
de todos

Y no es verdad no me maravilla que se venda el agua embotellada
ahora mis hermanas y yo seríamos capaces de cavar hasta 
hacer un pozo 
Me maravilla el funcionamiento de la inteligencia pura 
Me maravillan todas las vidas que no conocí pero que imagino
Me maravillan todas las vidas que imagino con inteligencia pura 


Me maravillan los negocios: 

la gente que vende inteligencia pura embotellada 

“El terreno donde están los restos es muy peligroso, y se deshace”

Francisco Toledo


Dime país, ¿por qué no me das todos tus impuestos 
para fundar otro país?
¿por qué no depositas las monedas en una caja blanca
y me la envías a ese otro país?

no quiero bancos, no quiero créditos ni hipotecas, 
solo construir otro país.

País, dame lo que recaudas de tus esclavos 
para hacer una nueva tierra con un nuevo nombre 
y nueva forma de nombrar las cosas:
las vivas y las muertas. 

Quiero tu dinero, país, para fabricar un ejército insólito, 
porque todos nos van a atacar con sus bombas, país, 
piensan que en este planeta 
ya no hay espacio para un territorio más, 
país.

Puedo construir mi país, encima del tuyo, país. 
Instalarme arriba de tus templos y palacios. 
En mi país, país, vamos a reimaginar el lenguaje,
vamos a desatar inventos 
proclamando cosas que nunca han sido 
proclamadas.

Trabajaremos todos en tu país 
y pagaremos puntualmente todo lo que nos pides
para inaugurar nuestro, mi país.
Y haremos facturas electrónicas y 
 puntualmente nuestra declaración anual
y seremos personas morales,
país, país: gran recaudador. 

Dime país mío, país en el que descansan los restos de mis abuelos, 
las cenizas de los papás de mis abuelos, dime país de bosques secos, 
dime país de pájaros dormidos, dime país, 
dime país de desgastados pilares, 
país de cemento, país de carbón, 
país de la intuición, país del delirio,
dime país dime,
¿por qué no me das todos tus impuestos para fundar otro país?


Apunte de un sueño y epígrafe sobre la rebelión

"El derecho de rebelión es sagrado porque su ejercicio es indispensable para romper los obstáculos que se oponen al derecho de vivir."
El derecho de rebelión
Ricardo Flores Magón



Recordé el día que desperté del sueño en el que era un Samurai. 

Conocía los tratados éticos y pensaba constantemente en la lealtad y en el honor, 
lo curioso era que fui un Samurai en los desiertos mexicanos, 
un Samurai mujer en México, en el desierto y luego en Guanajuato. 

Fui un Samurai que subía los callejones con su espada, 
cada escalón propiciaba un pensamiento de muerte y de lealtad y de honor.
En el sueño no sabía por qué era un Samurai flotante, de repente
sentí que mis pies no tocaban el piso y además sostenía una katana. 

Era una mujer samurai poderosa, conocedora de vastas y aniquiladoras artes marciales.
Subía hasta la cúspide del cerro, con mi cabello recogido y me preguntaba:

¿cuál era mi combate?

Mi cabello era una fuente de petróleo y me perseguía una horda de explosiones, 
mi sueño era una mezcla de todo y nada, de lecturas nocturnas, de geografía, 
de distancia y cercanía. 

Fui un samurai mujer flotante poderosa, mi cabello una mina de oro negro.
Fui una espía que tenía como misión conocer los secretos del mundo, saber los secretos de cada habitante del planeta, mi vida no me alcanzaría, pero por eso era un gato con siete vidas
y la oportunidad de tener siete suicidios, de perder mi honor y recuperarlo encajando un pedazo de metal filoso en mis entrañas. 

Siete veces, ser siete gatos samurais mujeres flotantes 
en el desierto, en los callejones de mi pueblo adoptivo. 

Onírico paisaje de lealtad, honor y siempre la muerte. 

Collar de dientes



La jaula estaba abierta: 
dejaron a las bestias ser libres. 

Nunca entendieron qué era aquello, 
cuál es el significado de la palabra que libera. 

Aunque, sin pensarlo, abandonaron el lugar de la pesadilla. 

Las amenazas hablaron: ¡vamos a desaparecer a todas las bestias!
Nos haremos collares con sus dientes, fabricaremos joyas que todos van a desear,

haremos vino con su sangre, crearemos una nueva religión. 

Las bestias se escondieron en los bosques, 
los cazadores llegaron, hombres-bomba explotaron, 
se prendieron fuego y 

las bestias salieron para chupar los cadáveres.



28


Un meteroro cayó 
dentro de la casa de mi abuela.

Destruyó sus macetas, las plantas 
se quemaron.

En su cocina explotaron las ollas de barro, 
aparecieron grietas en el suelo. 

Las fotos de sus nietos, 
quedaron en cenizas. 

Su boca estuvo abierta 
al ver todo el desastre.

Bolas de fuego reinaron en sus 
rebozos de colores. 

El ladrillo se desplomó, 
ella dio su declaración al noticiero nocturno. 

Todo se esfumó -dijo- menos mi 
largo cabello teñido de rojo.


(Porque mi abuela nunca se dejó las canas, porque con una feroz valentía se mantuvo en la vida. 28 de febrero, de aquí hasta los días que vienen: inmortal en el recuerdo.)

Guantánamo

René Magritte

Dime dónde esconder la sombra que robaste 
esta tarde en el supermercado,
le arrebataste la sombra a la cajera que cobró
tus cinco semillas de girasol.

Ella caminará sin ver su reflejo gris, 
¿quitaste también su semblante apaciguado?
¿le dejaste algo al menos?
¿se dará cuenta de que es una mujer sin sombra?

El sol se esconderá para que no descubra mi robo, -me dijiste-,
y me enseñaste tu dentadura afilada y tu boca sonriente.
Te van a encerrar en Guantánamo, te van a acusar de terrorismo, 
ella habla inglés y árabe y no tiene sombra, -te dije-. 

Escondiste la sombra en lo más profundo de tu armario,
nadie más supo de ella, ni siquiera su dueña, ni si quiera yo 
que te vi quitándosela aquella noche turbia de supermercado. 

Los años pasaron con el ritmo que pasa el viento, 
los días se fueron como se va la espuma del océano, 
y si me dejas seguir con estas metáforas, 
podría contar tu historia en quinientos renglones. 

Pero no, 
porque ella murió y no se pudo llevar su sombra, 
y no estuviste en la cárcel y aprendiste árabe y aprendiste inglés, 

ahora quieres aprender la lengua de los muertos para hablar con 
tu sombra sin nombre, sombra inmortal, sombra condenada, 
sombra sin refugio, sombra del cadáver, sombra de la sombra muerta, 
sombra del ardor, sombra de tus ojos, sombra del hoyo negro,


 sombra de tu sombra viva. 



Tres veces silencio


El viento, el viento alto  
El viento, alto en su elemento
me hace más solo -no me estoy
lamentando, él se tiene que lamentar.

Es un sonido abstracto, insondable
venido del elusivo fin del mundo.
Profundo es su significado.

Me habla el todo inexistente en él,
cómo la virtud no es un escudo, y
cómo la mejor es estar en silencio.

Autor: Fernando Pessoa 



Silencio

Así como del fondo de la música 
brota una nota 
que mientras vibra crece y se adelgaza 
hasta que en otra música enmudece, 
brota del fondo del silencio 
otro silencio, aguda torre, espada, 
y sube y crece y nos suspende 
y mientras sube caen 
recuerdos, esperanzas, 
las pequeñas mentiras y las grandes, 
y queremos gritar y en la garganta 
se desvanece el grito: 
desembocamos al silencio 
en donde los silencios enmudecen.

Autor: Octavio Paz


Elegía del silencio

Huyendo del sonido
eres sonido mismo,
espectro de armonía,
humo de grito y canto.
Vienes para decirnos
en las noches oscuras
la palabra infinita
sin aliento y sin labios.

Taladrado de estrellas
y maduro de música,
¿dónde llevas, silencio,
tu dolor extrahumano,
dolor de estar cautivo
en la araña melódica,
ciego ya para siempre
tu manantial sagrado?

Fragmento de: Federico García Lorca